jueves, 9 de mayo de 2013

22 DE MAYO: PRESENTACIÓN

Lectores febriles, de toda edad, calaña, sexo, color, etnia o religión, estáis de enhorabuena.

El miércoles 22 de mayo, a las 20:30, dará comienzo la presentación de Fiebre onírica, en la madrileña librería La buena vida (metro Ópera).

Allí explicaremos (sin aburrir al personal) las razones que nos llevaron a publicar esta recopilación de relatos. Hablaremos del proceso, se leerá alguna historieta, encuestaremos a los lectores, venderemos ejemplares a los que aún no lo tengan (3€), y lo que surja, que aún no lo tenemos todo planeado.

Y si el lector no estima suficiente lo recién mencionado, por lo menos podrá disfrutar del ambiente de esta fantástica librería, y tomarse algo a nuestra salud.


¡OS ESPERAMOS!

Imbéciles

"Qué lejos de ellos me siento, desde lo alto de esta colina. Me parece que pertenecen a otra especie. Salen de las oficinas, después de la jornada de trabajo, miran las casas y las plazoletas con aire satisfecho, piensan que es su ciudad, 'una hermosa ciudad burguesa'. No tienen miedo, se sienten en su casa, nunca han visto otra cosa que el agua domesticada que sale por los grifos, la luz que surge de las bombillas eléctricas cuando se hace presión en el interruptor, los árboles mestizos, bastardos, sostenidos con horquetas. Cien veces al día tienen la prueba de que todo se hace mecánicamente, que el mundo obedece a leyes fijas e inmutables. Los cuerpos abandonados en el vacío caen todos a la misma velocidad, el jardín público se cierra todos los días a las dieciséis en invierno, a las dieciocho en verano, el plomo se funde a 335º, el último tranvía sale del Ayuntamiento a las veintitrés y cinco. Son apacibles, un poco taciturnos, piensan en Mañana, es decir, simplemente en un nuevo hoy; las ciudades únicamente disponen de una sola jornada que se repite, muy parecida, todas las mañanas. Apenas la adornan un poco los domingos. Imbéciles. Me repugna pensar que volveré a ver sus caras gruesas y tranquilas. Legislan, escriben novelas populistas, se casan, cometen la extrema estupidez de tener hijos. Entre tanto, la gran naturaleza vaga se ha deslizado en la ciudad, se ha infiltrado en todas partes, en sus casas, en sus oficinas, en ellos mismos. No se mueve, permanece tranquila, y los hombres están bien metidos dentro de ella; la respiran y no la ven, se imaginan que está fuera, a veinte leguas de la ciudad. Yo veo esa naturaleza, yo la veo... Sé que su sumisión es pereza, sé que no tiene leyes: lo que ellos toman por constancia... Sólo tiene hábitos y puede cambiarlos mañana".

Jean-Paul Sartre: La náusea.

domingo, 28 de abril de 2013

Pronto

Muy pronto colgaremos toda la información de la presentación del libro, en la librería "La buena vida", de Madrid.




Un hombre sabio dijo una vez:

"En verdad, no me toquéis los huevos, oh cerdópilos. La ira de la espátula sagrada caerá sobre aquellos que se empeñen en mancillar nuestras calles con sus gomas de mascar de lujuriosos colores".

Y luego la lió muchísimo.
Pero esa es otra historia que será contada en otro momento.

martes, 9 de abril de 2013

Lectores febriles #4



Aquí podemos apreciar a Patricia y Juan Carlos disfrutando de la buena literatura (y ayudando a difundirla).

¡Gracias!

martes, 2 de abril de 2013

Estar preparado

"El único límite a la opresión del Gobierno es la fuerza con la que el pueblo se muestre capaz de oponérsele.

El conflicto puede ser abierto o estar latente, pero siempre existe, ya que el Gobierno no presta atención al descontento y a la resistencia popular, excepto cuando percibe riesgo de una insurrección.

Cuando el pueblo acata dócilmente la ley, o sus protestas son poco convincentes y se reducen a meras palabras, el Gobierno proyecta sus propios intereses e ignora las necesidades de la gente. Cuando las protestas son enérgicas, insistentes, amenazantes, el Gobierno, dependiendo de si es más o menos comprensivo, se hunde o recurre a la represión. Pero uno siempre vuelve a la insurrección porque si el Gobierno no se hunde, el pueblo terminará rebelándose, y si el Gobierno se hunde, el pueblo ganará confianza e irá incrementando sus demandas hasta el momento en que la incompatibilidad entre la libertad y la autoridad sea evidente y surja la lucha violenta.

Por tanto, es necesario estar preparado, moral y materialmente, de tal forma que cuando esto pase, el pueblo salga victorioso."

Errico Malatesta, 1920.

miércoles, 27 de marzo de 2013

22:02, still working

A nadie le importa, pero seguimos adelante. Aunque nos rompamos los dientes contra la situación real. Nos la suda vuestra industria, vuestros contratos, vuestras exigencias. Haremos que nos busquéis.
Y si no lo conseguimos, seguiremos con esto, que es lo único que nos llena.
Estamos aquí, ahora.
Lo demás son pajas mentales.